Inicio DESCUBRE TIERRA DEL FUEGO Perros y su estrecha relación con el hombre en Tierra del Fuego.

Perros y su estrecha relación con el hombre en Tierra del Fuego.

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Imagen: Onas on the march (Onas en marcha), óleo de Charles W. Furlong (40,6 x 61,0 cm), 1908 Smithsonian American Art Museum.

El perro doméstico (canis lupus familiaris) se ha relacionado con el hombre por alrededor de 20 mil años desde su domesticación (Thrusfield, 1990). Descubrimientos recientes indican que el perro prehistórico se separó de su manada de origen, perteneciente a la especie del lobo gris (canis lupus), en busca del alimento que le proporcionaban las tribus nómades de humanos, siendo probablemente el primer animal domesticado. La relación humano-perro fue progresando a través de los años,  ya que la convivencia entre ellos generaba una simbiosis: el perro obtenía alimento en periodos de escasez y el hombre a su vez obtenía protección frente a otros depredadores.

Es así, como desde su domesticación hasta el día de hoy, el perro ha pasado por diferentes etapas de aprendizaje, y poco a poco el hombre lo adaptó a sus necesidades, seleccionándolo para las distintas labores y características ambientales y geográficas (Guttler, 2005).

La llegada de los perros a Tierra del Fuego luego de la colonización es evidente, sin embargo se han realizado varios estudios para saber qué tipo de perro existió antes de la llegada de los europeos, ya que se describen en muchos libros de antropólogos e historiadores la relación que tenían los indígenas como Yámanas y Selk´nam con sus perros para la caza y otro tipo de actividades. Así se señala en el libro “Yaganes en el Cabo de Hornos” de la antropóloga Anne Chapman: “La primera vez que Darwin vió a los Selk´nam a mediados de diciembre de 1832, cuando el Beagle navegaba más allá del Estrecho de Magallanes; desde la distancia la tripulación pudo distinguir a unos hombres altos, semidesnudos y con grandes perros”.

En la actualidad, en la región de Magallanes existen variadas razas de perros para el trabajo con ganado (ya sean ovinos o bovinos) los que forman una dupla tremendamente importante con el ovejero en los arreos por los paisajes más inhóspitos de Tierra del Fuego y zonas Magallánicas.

Sin embargo nos encontramos frente a un problema generado por la tenencia no responsable por parte de algunos propietarios: los perros que deambulan sin supervisión. Dentro de esta categoría podemos encontrar perros con dueño que pasean sin su propietario generalmente en las zonas urbanas, y los perros asilvestrados, que no poseen dueño, y tienen un escaso o nulo grado de domesticación. Ambos tipos de perros generan un impacto en el medio ambiente y salud pública.

Perros Asilvestrados

El perro asilvestrado se define como el perro que ha perdido su cercanía y el grado de domesticación con el hombre, ya que vive en un estado libre, sin comida y refugio proporcionada por humanos, no mostrando sociabilización y evitando el contacto con ellos. Además las áreas que habita están ligadas principalmente a parques, estancias extensas y zonas naturales enormes que no tienen tránsito (o muy leve) de personas ni vehículos.

Ésta problemática lleva instalada al menos unos 15-20 años en la Isla, sin embargo, años atrás desde la Sociedad explotadora de Tierra del Fuego y la gran cantidad de gente que trabajó en éstos lugares por períodos cortos de tiempo, dejó perros, caballos, vacas e incluso chanchos a su suerte, los que en la actualidad habitan en los bosques. Éstos animales se denominan “baguales”, ya que tuvieron su origen doméstico pero al quedar libres, sin contacto humano se vuelven salvajes. No tienen propietario, no dependen del hombre para alimentarse, huyen de los humanos y se defienden férreamente si se ven amenazados. Es más común que se les denomine bagual a caballos y vacunos, ya que los perros tienen su denominación más técnica como perro feral, o como perro asilvestrado.

Hemos logrado visualizar 4 áreas que están siendo afectadas negativamente por los perros asilvestrados: Biodiversidad, Salud Pública, Ganadería y el Turismo. El grave daño hacia la fauna como aves, zorro culpeo y guanacos principalmente es alarmante, ya que existen registros de cámaras trampa de estos animales muertos debido al ataque de perros. Además de mencionar el contagio de enfermedades dérmicas y parasitarias, como la Dermatofitosis (o tiña) y Equinococosis (Hidatidosis) desde los canes a la fauna silvestre.

En relación a la Salud Pública, existe la transmisión de enfermedades zoonóticas como la Hidatidosis y Rabia, que pueden diseminar estos canes en el bosque y otras zonas, ya que no cuentan con un control sanitario como vacunas, antiparasitarios, etc.

Es importante también mencionar el daño que generan en los ovinos, ya que su bienestar se vé muy deteriorado al escapar del ataque de los perros constantemente, los corderos se separan de sus madres y los animales adultos pueden morir ahogados en chorrillos o siendo alimento para los perros. En la Isla es tristemente común conocer de ataques hacia ovinos, los que pueden ir de 10 a 100 animales muertos o más por episodio de jaurías de perros salvajes.

Estas terribles y dolorosas imágenes se repiten varias veces al mes en la mayor parte de las estancias fueguinas, volviéndose una situación insostenible y caótica.

Otro de los impactos mencionados anteriormente tiene relación con el Turismo, ya que cómo es sabido esta hermosa región tiene paisajes, parques y senderos en abundancia a los que llegan turistas nacionales y extranjeros. Es aquí donde existe una gran preocupación por los turistas y habitantes, en caso que ocurra un ataque hacia ellos y tenga probabilidades de ser fatal, motivo por el cual se necesita de manera urgente lineamientos y estrategias por parte de las autoridades regionales y centrales para mitigar esta problemática.

Finalmente es importante destacar que un perro asilvestrado sigue siendo un canis lupus familiaris, sin embargo, su bajo grado de domesticación, nulo acercamiento con el hombre y su nivel de agresividad; lo convierten en peligro para la biodiversidad, salud pública, ganadería y habitantes de esta zona.

Fotografía: Cooperación estancieros fueguinos.

4 COMENTARIOS

  1. Muy bueno e interesante. Sobre todo porque para nosotros que estamos en la ciudad no hemos experimentado esta realidad, porque aunque en la ciudad hay muchos perros abandonados y existe también la tenencia irresponsable, los perros y las personas no dejan de socializar, y muchas personas de buena intención les ponen alimentos e interactúan en la misma calle . Pero allá está la opción de que los animales se adentren hacia el campo y reaviven la estirpe salvajes de sus antepasados.

    • Gracias por tu comentario Adolfo… los perros nunca pierden su instinto ancestral.. pueden incluso ser paridos y criados en ciudades, pero al momento de verse enfrentados a las ovejas o ganado, su instinto aflora inmediatamente.

  2. Hola Adolfo, super interesante tu comentario porque es cierto que la gente en la ciudad no siempre dimensiona exactamente lo que ocurre en los bosques fueguinos, y el perro al perder el contacto con humanos y tener total independencia del hombre para sobrevivir, se vuelve una amenaza peligrosa tanto para la biodiversidad, salud pública y habitantes.

  3. Los animales son seres esenciales en la naturaleza y son una bendición de Dios, por algo existen y debemos cuidarlos y no maltratarlos. Hay que enseñarles a convivir en armonía con el hombre.

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