Entrega de diplomas en Tierra del Fuego: un sueño cumplido
Con el corazón lleno de gratitud, la Fundación Mittofire celebra el rotundo éxito de los recientes cursos de carpintería, gasfitería y electricidad impartidos en Porvenir, Tierra del Fuego. Este proyecto, más que una serie de capacitaciones, ha sido un viaje de aprendizaje compartido, crecimiento mutuo y un profundo reencuentro con el espíritu resiliente de nuestra comunidad.
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a cada uno de los participantes. Su entusiasmo, dedicación y sed de conocimientos fueron el motor que impulsó esta iniciativa. Ver llegar a los Agricultoras y Agricultores, algunas acompanadas de hijas y nietos. con la ilusión de adquirir nuevas habilidades y la determinación de mejorar sus vidas ha sido, sin duda, la mayor recompensa para nosotros.
Este proyecto marcó un hito en la historia de la Fundación Mittofire, siendo la primera vez que postulamos a un Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) 8% y fuimos premiados. Contar con estos recursos nos permitió transformar un sueño en realidad, llevando capacitaciones esenciales a las zonas rurales de Porvenir, donde el acceso a servicios técnicos básicos es limitado.
La génesis de esta iniciativa se encuentra en el profundo conocimiento adquirido durante casi dos años y medio recorriendo la zona rural de Porvenir, donde fuimos testigos de los desafíos que enfrentan los agricultores, especialmente durante los crudos inviernos, con tuberías reventadas y altos costos de reparación, instalaciones eléctricas precarias y la necesidad de construir invernaderos y mesas de cultivo, entre otros. Estas observaciones nos mostraron el camino a seguir.
Si bien este proyecto estaba focalizado en atención al sector periurbano, al iniciar las inscripciones y promocionar el proyecto, descubrimos que estas necesidades no estaban circunscritas sólo a la zona rural, sino que resonaban en toda la comunidad de Porvenir.
La experiencia ha sido sumamente enriquecedora. No solo pudimos impartir conocimientos valiosos, sino que también creamos un vínculo estrecho con los participantes, profundizando nuestra comprensión de la realidad local y las necesidades específicas de la comunidad. Fue especialmente gratificante observar cómo en el seguimiento del curso de electricidad, los propios alumnos solicitaron una inducción sobre paneles solares, lo que permitió a los asistentes corregir prácticas incorrectas y evitar potenciales riesgos en la instalación de energías renovables.
Pero más allá de las habilidades adquiridas, este proyecto ha sido testigo de historias inspiradoras. Kevin, nieto de la agricultora Sra. Juana Rosa Calbuyahue, quien también participó sin faltar un solo día a las clases, es un ejemplo de ello. Con una destreza sorprendente, Kevin aprendió a dominar el taladro eléctrico, demostrando que la edad no es un límite para el aprendizaje y que el futuro de Tierra del Fuego está en manos de jóvenes talentosos como él.
Y la historia de la Sra. Sita nos llena de alegría y nos saca una sonrisa. A pesar de que su marido es carpintero y cuenta con un arsenal de herramientas, ¡nunca le había permitido usarlas! Pero gracias al curso de carpintería, Sita aprendió a hacer cortes, medir, unir… ¡todo lo necesario para dar rienda suelta a su creatividad! Con una chispa en los ojos, nos contó orgullosa de que ahora tiene la autonomía para crear sus propios proyectos. ¡Quién sabe, quizás pronto veamos a Sita liderando su propio taller!
Superando Obstáculos con la Fuerza de la Comunidad
El camino no fue fácil, y aprendimos valiosas lecciones en el proceso. Inicialmente, nos enfrentamos a la incertidumbre de no contar con un espacio para las clases teóricas debido a que el lugar que siempre nos facilitaban se encontraba en remodelación. Afortunadamente, Karina Andrade nos abrió las puertas de la sede N°9 del sector Lomas de Baquedano, un espacio que, aunque carecía de equipamiento para dar clases, se llenó con el entusiasmo y las ganas de aprender de nuestros alumnos. ( nos tuvimos que conseguir un pizarrón para el profe!!)
Las clases prácticas también presentaron un desafío, ya que el lugar ofrecido inicialmente no estaba listo. Pero gracias a la generosidad de la Sra. Dulcerina, su esposo y su quincho, encontramos un espacio acogedor donde la cocina magallánica y el fogón nos mantuvieron cálidos durante los fríos meses de invierno.
Los traslados también fueron un problema debido a la enfermedad del transportista, pero, fue cosa de dar a conocer la situación y entre todos nos unimos para brindar apoyo, a los estudiantes que no tenían movilización, ¡incluso el profesor ayudó a trasladar a sus alumnos!
El equipamiento de herramientas también nos puso a prueba. ¡Olvidamos incluir martillos en la lista de materiales para el curso de carpintería! Pero la gente de Porvenir demostró una vez más su ingenio y espíritu colaborativo. Don Juan, esposo de la sra Dulcerina por ejemplo, ayudó a esculpir una hermosa cuchara de palo, reemplazo el martillo, con un trozo de madera!!!
En el curso de gasfitería, los alumnos solicitaron aprender a limpiar calentadores, y ellos mismos aportaron los materiales, rescatando calentadores en desuso y devolviéndolos a la vida. También para la faena se requirieron otros materiales como cepillos acerados y sopladores, … que tranquilidad para nosotros, ver cómo los alumnos se ofrecían traer las herramientas que faltaban para la siguiente clase. En las clases de seguimiento y a modo de agradecimiento, desarmaron, repararon y reinstalaron el calentador de la sede vecinal, asegurando su funcionamiento óptimo por 1 año más.
El curso de electricidad culminó con la alegría de ver el circuito eléctrico funcionando y la galletera rugiendo. Aquí, en el seguimiento, los alumnos solicitaron una inducción a la instalación de paneles solares… fue un gran desafío para el profesor César Aguila, enseñarles lo básico respecto al tema, en tan poco tiempo, pero, todo fue más fácil de lo pensado, al contar con el apoyo de Don Héctor Morales, presidente de la futura Cooperativa Agrícola COOCAM, quien aportó todos los implementos que se requieren sobre la instalación de paneles solares, mostrando a los alumnos cómo evitar errores comunes y peligrosos.
Estos desafíos, lejos de desanimarnos, nos unieron como comunidad y nos demostraron que, con creatividad, colaboración y el deseo de aprender, podemos superar cualquier obstáculo.
Y bueno, podríamos contarles muchos otros desafíos más, pero no queremos aburrirlos con la lectura.
Y así, el 30 de junio a las 18:00 horas, en las acogedoras dependencias del Mesón Austral, celebramos la culminación de este hermoso proyecto con la entrega de diplomas de participación. El documento, que contó con la valiosa firma de nuestra primera autoridad regional, Don Jorge Flies Añón, simbolizó el apoyo institucional a esta iniciativa. Si bien lamentamos la ausencia de Don Jorge debido a razones de fuerza mayor, al igual que la de nuestro Delegado Presidencial, Don José Miguel Campos, nuestro Alcalde Don Gabriel Parada, los consejeros regionales Don Rodolfo Cárdenas y Andrés López junto al Cuerpo de Concejales, valoramos extremadamente la presencia del Alcalde Protocolar, Don Oscar Andrade Guala. Su asistencia fue particularmente significativa, ya que posteriormente compartió con las demás autoridades del consejo municipal los detalles de este proyecto y la emotiva ceremonia de entrega de diplomas tras tres meses de intensas clases.
Nos vemos en nuestro próximo desafío!!!!

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